Como proyecto de la materia Packaging, se creó un producto ficticio para gatos con un valor diferencial en el mercado. Todo el diseño, tanto de la marca como del packaging, se trabajó bajo el concepto de “darle al rey lo que se merece” en el que se busca representar que uno busca darle a su mascota siempre lo mejor para que sea feliz. Esto también tiene en cuenta que el público al que apunta el producto son personas amantes de los animales y que consideran a estos como hijos y gran parte importante de sus familias, por lo que es algo a lo que siempre apuntan.




